Abstract
Este trabajo caracteriza experimentalmente la Estimación Iterativa de Amplitud Cuántica (IQAE; Grinko et al., 2021) en procesadores superconductores de IQM —Emerald y Garnet— e inserta el estimador en un pipeline híbrido para optimizar carteras bajo Conditional Value-at-Risk (CVaR). El CVaR, equivalente al Expected Shortfall de Basilea IV, es la pérdida media más allá del VaR: la medida con la que el banco dimensiona capital. IQAE promete una ventaja cuadrática frente a Monte Carlo, O(ε−1) contra O(ε−2). Aquí no se da por sentada: se mide dónde sobrevive en hardware NISQ y dónde deja de hacerlo.
El universo son 374 componentes del S&P 500 (2018–2025). Una red de correlaciones selecciona la periferia (QUBO); el operador A carga la distribución de pérdidas y marca la cola α = 5 %; IQAE estima el subgradiente de CVaR (Rockafellar–Uryasev; Skarlatos y Konofaos, 2025). En simulación el estimador alcanza ε ≈ 0,005. En hardware el error típico es εhw ≈ 0,20. El umbral de aliasing —predicho analíticamente y confirmado en ambos chips— aparece en m* ≈ 3 rondas de Grover: más allá, IQAE puede converger a la rama 1−a. La mitigación por zero-noise extrapolation empeora hoy la estimación cruda. Pese al ruido, el orden de ranking entre carteras se conserva, y eso es lo que el optimizador necesita.
La conclusión no es que el banco pueda sustituir Monte Carlo. Es un mapa de validez: las condiciones bajo las que IQAE es usable en un chip real, y el tramo que todavía falta.
Palabras clave. IQAE · IQM Emerald · IQM Garnet · CVaR · Expected Shortfall · Basilea IV · ZNE · NISQ · QUBO · S&P 500